Paula. Santa
     [024](350-404)

 
   
 

           Dama romana de noble familia y fortu­na desahogada. Quedó viuda y conoció a S. Jerónimo, al que ayudó en sus gastos por conseguir documentos bíblicos hebreos con los que hacer la nueva traducción de la Biblia que, según la tradición, le había encargado el papa Dámaso. Ella misma conocía el hebreo, pues era muy culta.
   En 385 se dirigió a la tierra de Jesús con su hija Eustoquio. Sufragó la edificación de dos monasterios, uno masculino y otro femenino, en Belén. Al final de su vida quedó totalmente empobrecida por haber invertido en las obras y en limosnas su original y extenso patrimonio. Su figura y buenas acciones quedaron reflejadas en las Cartas de S. Jeróni­mo.